Aceite de Kahai
Combate las estrías, celulitis, cicatrices, arrugas y manchas. Es rico en vitaminas, ácido linoleico, ácido oleico y retinol. Re-energiza la piel proporcionando luminosidad, elasticidad y firmeza. Además, protege y repara la piel, aportando hidratación y ayudando a prevenir los signos de la edad. Se extrae de las nueces de un árbol amazónico colombiano llamado “cacay”.
Aceite de Arándano Rojo
Tiene propiedades nutritivas, hidratantes, emolientes y regeneradoras incluso para pieles muy secas. Es antioxidante por sus vitaminas C, E y B3. Protege a la piel de los procesos oxidativos y neutraliza los radicales libres.
Aceite de Nuez
Protege la piel de los agentes externos y evita la pérdida de hidratación. Favorece la rápida regeneración de tejidos en caso de heridas superficiales. Tiene propiedades antibacterianas y protege la piel de procesos oxidativos.
Aceite de Granada
Es muy emoliente y posee gran cantidad de vitamina C. Porporciona un efecto tensor y regenerador sobre la piel.
Aceite de Pepita de Uva
Gracias a su alto contenido en ácido linileico y lecitina, nutre la piel en profundidad. Suaviza la piel y la dota de flexibilidad y firmeza. Evita la pérdida transepidérmica de agua y posee actividad antimicrobiana y purificante.
Aceite de Arroz
Es hidratante, emoliente, suavizante y rico en vitaminas. Ayuda a mantener la piel suave y sin manchas.
Aceite de Oliva
Tiene un alto contenido en vitamina E y, por eso, nutre y regenera la piel con facilidad, restaura la barrera hidrolipídica de la piel y la mantiene suave.
Aceite de Soja
Hidrata intensamente incluso las pieles más secas gracias a su alta concentración de ácido linolico.